La Princesa del Cuento Equivocado.

Se hacen llamar princesas, aunque no sea cuestión de sexo. Sus portavoces son dos falsos nombres camuflados tras un sutil disfraz: Ana y Mia. Su filosofía está basada en el término inglés thinspiration, que no significa otra cosa que “inspiración de delgadez”. Y en Internet han encontrado el punto de unión que les da la fuerza para seguir con la falsa percepción de su propio cuerpo, con miles de páginas dedicadas a sus ideales. Las representan lemas como Porque la comida es como el Arte: existe solo para mirarla o En el cuerpo, como en una escultura, la perfección no se alcanza cuando no hay nada más que agregar, sino cuando ya no hay nada que sacar. Así es como Ana (anorexia) y Mia (bulimia) se han ganado un lugar cada vez mayor en una red que, a parte de quitarles la vida, les da la libertad para contarlo.

Los Trastornos de Conducta Alimentaria (TCA) siempre han existido, pero desde hace unos años han encontrado, en Internet, la puerta de acceso a miles de jóvenes de alrededor del mundo. Entre páginas web, blogs y fotologs, y espacios en redes sociales como Facebook o Tuenti, estas enfermedades están revolucionando el mundo interactivo con propuestas y consejos al alcance de toda persona que busque adelgazar. Algunas de ellas no salen a la calle por sentirse observadas, otras recomiendan vestirse con poca ropa para poder apreciar -o en este caso, menospreciar- el cuerpo por todos los espejos de la casa. Otras dan consejos para evitar comer, y otras incluso hacen lo que se conoce en Internet como “las carreras de kilos”, donde cada cierto tiempo los participantes dan cuenta del peso que van perdiendo para ver quien 'gana', y obviamente lo hace quien más peso pierde en el menor tiempo posible. Incluso tienen un código para reconocerse por la calle: pulseras rojas en la mano izquierda para las anoréxicas, y moradas -en el mismo lado- para las bulímicas. Y es que como repiten decenas de páginas en Internet: nadie dijo que ser princesa fuera fácil.

Más que ser un lema, para ellas ser princesas es una forma de vida. Es por eso que en cada página recogen cientos de frases y consejos -tips- para 'ayudar' a cualquiera que dude o sufra altibajos. Éstos son solamente algunos de ellos: Si te ven más delgada sólo di: 'es cierto, comeré más'. Pero no lo hagas, es sólo para despistar; Invéntate que vas a sitios; Maquíllate para que no te noten las ojeras y la palidez; Cada vez que sientas hambre piensa en toda esa gente que se rió de ti por ser gorda; Mastica hielo. Eso te quitará un poco el hambre; Cuenta todas las calorías; No te abrigues, cuando tienes frío tu cuerpo consume un mayor número de calorías. De esta forma, dicen, es como se llega a la 'perfección'. La descripción de uno de los principales blogs sobre Ana y Mia reza así: Quod me nutrit, me destruit, expresión latina que se traduce como “lo que me nutre me destruye”.

Las webs que inducen a la anorexia y la bulimia son las páginas nocivas más visitadas por los adolescentes. Según un estudio de la asociación Protégeles, un 17% de menores de entre 8 y 17 años las visitan (17,5% chicas y 16,5% chicos). Otro estudio encargado por la Fiscalía de Madrid refleja que un 95% de las visitas totales derivan de chicas de entre 14 y 21 años. Del estudio se desprende, también, que aunque se recomienda el cierre de esas páginas, “tampoco es seguro que sirva de algo”, y es que se abren otras enseguida y además, “se las encierra en un gueto y eso tampoco es bueno”.

Al introducir “anorexia” o “bulimia” en cualquier buscador, los resultados se disparan superando los 10 millones. En el caso de teclear “Ana y Mia”, aparecen mas de 4 millones de páginas; unas a favor y otras en contra. Pero en cualquier caso, si el click coincide con un espacio pro-ana o pro-mía, cualquiera puede leer cosas escalofriantes. Es el caso de quien se hace llamar princesitadeanaymía, que escribe en su blog una particular carta de agradecimiento: Ana y Mia, sé que soy una gorda asquerosa y que nunca voy a ser perfecta como tú. Yo nada más quiero ser tu amiga, porque tu amistad me da esperanza. Eres la única que parece entenderme y decirme la verdad. Eres mi mejor amiga, siempre estás conmigo guiando mi vida. Aunque a veces parezcas exigente y no me trates muy bien, sé que lo haces porque es lo mejor para mí. Gracias por entenderme y ayudarme a no sentirme tan sola, por animarme para no rendirme y darme fuerzas para luchar contra el espejo.

Otras, simplemente, dejan a entrever el grado de su enfermedad a través de las descripciones de sus perfiles. De esta manera, 'Jessy' se describe como bulímica, depresiva, fracasada, sin aspiraciones de vida, realista, eufórica, explosiva, paranoica, celosa, egocéntrica y sufro de histeria. Para acabar diciendo que es una idiota de 17 años que no sabe lo que hace ni lo que quiere. Quien se hace conocer como 'Imperfecta_yo' tiene claro lo que quiere: cambiar de piel, temiendo a las tijeras que empezarán a cortar. 'Rossy' también es anoréxica y se define así: Complicada, algo loca, pero siempre divertida y algunas veces feliz. Soy como todos, busco la perfección. Y estoy cerca de ella cuando estoy con Ana. La lista, por desgracia, sigue y roza la eternidad.

Son precisamente, algunas de éstas palabras, las que están más estrechamente ligadas con Ana y Mia; la felicidad se convierte en una balanza que sonríe en función de los kilos consumidos. La perfección es proporcional al dolor, al sufrimiento, y a la ansiedad. De todo menos comer, afirman. Y con Internet al alcance de cualquiera, parece más difícil que nunca acabar con estos trastornos alimenticios. La otra cara de la moneda, las páginas en contra de Ana y Mia, son las que se encargan de equilibrar la balanza, esta vez la del sentido común. Una de esas es Portaporta.es. Porta, joven rapero conocido mundialmente, ha impulsado junto con Universal Music una página web donde a parte de concienciar a jóvenes de alrededor del mundo, pide ayuda para cerrar estas páginas. Son diversas las asociaciones con el mismo propósito, y de hecho en el último año se han conseguido cerrar más de 500 páginas. La cara opuesta es que en los últimos dos años el número de webs dedicadas a Ana y Mia han crecido un 470% según la empresa de seguridad informática Optenet. “Nos creemos que cerrarlas es la solución. Mejor eso que nada, se suele decir. Pero puede que sea lo contrario: lo ocultas, lo estigmatizas, ellas se esconden, se crecen y radicalizan”, argumenta Guillermo Cánovas, presidente de Protégeles. Alejandra, una chica anoréxica, lo confirma. Le desactivaron su cuenta, y al día siguiente abrió otra. Lo único que hizo fue avisar a sus seguidores: “si lo vuelven a cerrar será igual, pero con un 3 y así sucesivamente”.

 

 

Frente a la pantalla del ordenador, muchas jóvenes -aunque también se incluyen un número importante de chicos- han encontrado apoyo, ayuda, y fuerzas para llegar a ser princesas; para ser capaces de pasar hambre, sufrir dolor, y degradar su cuerpo para conseguir, como ellas mismas la describen, la “ansiada perfección”. Una perfección que en ocasiones se queda en un intento sin retorno: la muerte. Es difícil poner fin a la evolución que sufren estas webs, y más si se parte de que en España no es delito hacer apología de la anorexia o la bulimia. Mientras en países como Francia se penaliza la inducción a estas enfermedades con hasta tres años de prisión y multas que pueden ascender hasta los 45.000 euros, en España aún no entra en los planes más inmediatos del gobierno. Y aunque los dominios quieren desvincularse de toda la polémica, solamente una orden judicial puede ordenar a buscadores como google a eliminar las páginas de sus primeras posiciones. En cuanto al cierre de las páginas, depende principalmente de la 'buena voluntad' de los portales de alojamientos.

De momento, estas webs siguen creciendo y cuentan con cada vez más adeptos. En esas páginas aquellos que creen que la perfección pasa por restar volumen y sumar huesos, tienen todo a su alcance: desde Los mandamientos de Ana y Mia, a recomendaciones de 'jefes' que van a ayudarlas en su 'lucha', pasando por consejos para disimular la enfermedad, y acabando por miles de tips para no caer en la tentación más grande: comer. Y es que si la anorexia y la bulimia son, desde hace muchísimos años, dos enfermedades de fácil acceso y difícil salida, con su enorme presencia en Internet se han convertido “en la puerta de entrada a la enfermedad y el impulso que anima a las jóvenes a seguir con ella”, afirma el presidente de Protégeles.

Sin duda, no he encontrado mejor definición del problema que el estado de ánimo de una anoréxica que comparte sus sentimientos en la red: Dice así: La piel helada. Te sientes viva... pero sin vida. Sabes que eres alguien, pero no sabes quién. Tienes miedo a cada sentimiento de tu piel. Tienes miedo al camino... pero dejarlo, ¡jamás! Estás rodeada de personas, pero te sientes sola. Alivias tu dolor con más dolor. Te ves con odio al espejo, pero aún así dices que eres una princesa. Como una muñequita de cristal, 'Ana' ha dejado tus huesos sin fuerza, y tu cuerpo sin defensas contra enfermedades. Por eso eres una princesa de cristal, porque sabes que te romperías fácilmente. Todos te aman por ser delgada, pero cada vez que pueden te hacen comer. 'Ana' es toda una ironía... Aunque no lo queramos ver así, es una absurda ironía. Dejar de comer para ser perfectas y felices. ¿Eres feliz? Yo, no. Y tampoco perfecta. Me siento vacía, me siento nada. Es más... Ya ni siento. Ya ni sé cómo me veo. Ya ni me miro al espejo por asco. Sólo quiero ser perfecta. Sólo quiero ser alguien de verdad... ¿Qué tiene eso de irónico?

Desde pequeños nos han enseñado que los cuentos de hadas siempre tienen un final feliz. Ellas han aprendido que deben ser las princesas del cuento. Y ellos, los príncipes que las salvan del mal. Pero en este caso, las princesas se equivocaron de cuento.

 

Elisabet Parera Campins.
Periodista.

 

 

Ahora también en Twitter twitter.com/CanoAdvocats
 

Elizabeth.
Primero que nada me gustaría agradecerte el tiempo que te tomaste en investigar sobre el tema. Si hay algo que falta, es información. Se lo subestima demasiado y hay demasiada ignorancia alrededor.
Te cuento que yo sufro anorexia y/o bulimia en distintas fases, hace 2 años, tengo 19, y me "inicié" en hábitos nocivos desde la segunda vez que caí en una de éstas páginas que vos contás. Derrepente mi dieta para bajar de peso se conviritió en un chiste acerca de mi posible anorexia y desató todas mis dudas acerca del tema.. a las que encontré respuestas en internet. Hace 2 años (interrumpidos) soy parte de esa comunidad que vaga por la web tratando de llenar su vida con algo, tratando de inventar un "espacio fisico" para mi enfermedad, mi vicio, mi hobby.. un tipo de espacio que sea fácil de ocultar. Yo no soy pro, y nunca lo fui, me dedico a contar y compartir lo que me pasa, me rodeo de gente que estoy segura que sufre lo mismo que yo, y entre nosotras a veces surjen soluciones.. de esas que no son las determinantes claro está. Y día tras día una corre el riesgo de desatar alguna otra faceta destructiva interna leyendo a otras.. "kamikazes" o salvarse de las que produciría una misma por el encierro, por la soledad, por la depresión.
Pero ésto DESATA.
Te cuento también que llevo una historia triste detrás mío de mucha inseguridad, de faltas, de violencia, de maltratos y demás. Yo no puedo generalizar (y no hay que hacerlo NUNCA en éstos casos) pero tampoco se hasta que punto se puede inducir a una persona perfectamente sana (psiquica y emocionalmente) a una enfermedad de´éste tipo si no existe una necesidad, una base. Ésto no quita lo nocivo que es fomentarlo!!, pero me gustaría rescatar ésto, que se desarrolla en función de un problema base de cada una en particular, por eso aunque parezcan similares los comportamientos, son distintos casos, que se manifiestan capaz de manera similar, pero los laberintos en donde nacen esas expresiones físicas son distintos.. es una enfermedad que toma lugar en la mente, y ninguna funciona de la misma forma.

Hay "princesas" negadoras que buscan desesperadamente sentir pertenencia a algún grupo, hay anoréxicas en cuadros avanzados que son y fueron negadoras en todo momento del día, hay otras que inician su problema con un doble discurso en la cabeza (uno negador y otro racional), habemos de las que peleamos contra esto..no perdemos la racionalidad CASI en ningún momento, hay búsquedas esteticas, hay búsquedas autoflagelantes, hay búsquedas de atención, hay búsquedas por sentir "productividad", por llenar vacíos, por distracción de problemas mayores, o más de una razón.. mezcladas.
Lamentablemente no hay nunca un buen estudio mientras mas divergente sea el objeto, mientras que los que no padecen nunca llegan a entender bien, los que sufren son incoherente siempre en algún punto, los rehabilitados son muy pocos, los rehabilitados psicológicamente son menos todavía... pero capaz pueda ampliar un poco el panorama.. hay muchas voces que no se escuchan
gracias por el espacio

Hola Alejandra,

En primer lugar, gracias a ti por leer el artículo y más aún por tu comentario. Tú misma dices que si algo falta es información, y estoy de acuerdo. Cuando empecé a interesarme por el tema, hace ya unos meses, me sorprendió la cantidad de información que había en Internet sobre la anorexia y la bulimia. Y según mi opinión no es bueno. Y no lo es por dos razones: la primera, porque está al alcance de cualquiera con un solo click; y la otra, porque puede producir el efecto contrario a lo que pretende y llegar a la desinformación. Y es que a veces toda la información que uno encuentra está llena de contradicciones, y cuando uno más busca más confuso se siente. Y de esas contradicciones nacen las ideas equivocadas sobre el tema, como las que están ahí hoy en día.

Es muy difícil hacer un buen estudio, porque entre otras cosas y como tú bien comentas, no hay un cuadro fijo. Es decir, puede haber anoréxicas / bulímicas que reconocen que lo son y otras que no. Unas lo ven como una enfermedad y otras como una forma de vida. Unas hacen apología de ello, y otras intentan que otras no pasen por lo mismo. Pero si algo es inmovible es el hecho de que se trata de algo que hace daño al que lo padece. Aún así, es difícil extraer un patrón común, unas ideas similares y unas causas parecidas para todas aquellas personas que sufren el trastorno. Todos somos, en un momento u otro, frágiles; y cuando la debilidad viene por creer que uno no entra en los cánones de belleza impuestos por la sociedad, Internet le tiende la mano para que caiga en la trampa. Hay quien se da cuenta de ello y lo asume, y quien no. Hay quien sabe porque ha caído, y quien lo desconoce. En ambos casos, por lo que comentas, creo que eres de las primeras, y quieras o no, es el tipo de perfil que al menos yo considero más positivo dentro de lo que cabe. Dentro del mundo de la anorexia y la bulimia hay muchísimos perfiles. Tú no haces daño a nadie, talvez a ti, pero sabes que hay quien apoya a los demás para unirse a “la causa”. Muchos, simplemente, ponen a todos en el mismo saco. Y no es así.

Por otro lado, yo hablo de Internet en mi artículo de una manera fría y considerándolo ‘culpable’ por inducir a otras chicas/os a la anorexia o bulímica. En tu caso formas parte de una comunidad que te ayuda, y tengo que reconocer que en este aspecto que paso por alto la Red puede ser un buen aliado, pero siempre partiendo del punto de vista que ayuda a sentirte mejor sin obligarte a seguir haciéndote daño o, que al menos, lo calma.

Debo decirte también que eres valiente por reconocerlo y hablar abiertamente de ello, pues no hay mucha gente así. Estoy de acuerdo, además, en que una persona perfectamente sana –psíquica y físicamente- difícilmente verá esa opción como una fuente de ayuda, pero cuando estás débil y quieres saber sobre el tema, ahí lo tienes: a un solo click. Primero nace la idea, luego se alimenta del poder mental, y finalmente se desarrolla físicamente –dado que psíquicamente ya lo ha hecho-. Me gustó la parte en que dices que “es una enfermedad que toma lugar en la mente, y ninguna funciona de la misma forma”. Considero que a parte de ser una gran verdad, podría ser el punto de partida para el estudio que todavía no se ha hecho. Y si en algo estoy más de acuerdo aún es en que “los que no padecen nunca llegan a entender bien”, dado que es muy complicado definir algo que nunca se ha tenido. Pero también desde fuera se ve la otra parte que desde dentro uno no es capaz de apreciar. Es como una retroalimentación entre unos y otros en que nadie acaba de estar de acuerdo por el simple hecho que solamente conoce una de las dos posiciones.

Por último, a parte de agradecerte de nuevo tu aportación, desearte suerte. Dices que “peleas contra esto”, y la lucha psíquica es el primer paso para salir de ello. Tú ya lo tienes.

Un saludo enorme, Alejandra.

 

bueno esta bien q lo reconoscas asi como yo q me veo una gorda chancha en el espejo pero los demas me dicen q estoy tan flaca q se me nota los huesos bueno la verdad es q yo me quiero liberar de esa gorda y fea de la q esta en el espejo pz ya fui a un doctor y me dijieron q tengo anorexia y me dan tratamientos para q mi anorexia no abance mas y pueda ser grabe chauuuuu

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