utopía

Aires De Libertad.

Otra mañana más. Me levanto, me arreglo, me preparo un té negro y salgo a la terraza. Respiro aire fresco, reina el silencio, huele a libertad. A esas horas de la mañana el mundo parece desierto y, en consecuencia, yo me siento más libre que en cualquier otra hora del día. Como si tuviera más poder del que en realidad tengo.

Amigos.

Siempre me ha hecho sentir algo extraño, y por qué no decirlo, acomplejado, el hecho de observar esos grandes grupos de amigos, parejas o no, que se consideran tan afines entre si (en ocasiones formados por 10, 12 ó 14 personas) como para compartir aventuras tan importantes para un individuo como hacer un viaje, pasar un fin de semana juntos o simplemente compartir con cierta asiduidad mesa y mantel en comidas o cenas, ir a ver una película al cine, una obra al teatro, o disfrutar juntos de un concierto.

Distribuir contenido