paciencia

Todo Puede Cambiar.

En ocasiones arrastramos problemas, conflictos, o asignaturas pendientes que sabemos que tenemos que resolver y que mientras no lo hagamos no tendremos un funcionamiento personal adecuado. Me refiero más a cuestiones profundas e incluso estructurales de nuestra personalidad. Esa o esas piedras en el zapato que no nos dejan desenvolver con la comodidad ideal en nuestro día a día.

Están, Pero Se Fueron Hace Tiempo.

Puede que sigan ahí físicamente. Y que incluso continúen haciendo bien su trabajo. Pero ya han empezado a ser un lastre y un elemento nocivo y tóxico para la salud del proyecto. Son aquellos que empezaron contigo, pero que a mitad del camino han perdido la ilusión. Y lo reconocen, no son sospechas. Se les ha acabado la paciencia. Puede que no se hayan colmado sus expectativas, o que la realidad no sea la que imaginaron.

¡¡Ya Lo Tengo!!

En ocasiones pensamos que ya hemos encontrado lo que exáctamente buscábamos (sea ello algo o a alguien). Pero pienso que muchas veces lo que nos pasa es que como necesitamos mucho encontrar eso que buscamos porque urge llenar un vacío o carencia latente por ahí, es más fácil que lo encontremos.

Paciencia.

A menudo hablamos de la paciencia como una cualidad positiva de las personas al afrontar cualquier envite de su vida diaria. Puede referirse a algún proyecto empresarial o de vida, tratamiento médico o periodo de recuperación, relaciones personales, sean amistosas o sentimentales, etc…

Seguir Creyendo.

Inevitablemente, en cualquier proyecto o en la persecución de cualquier objetivo se pasa por momentos difíciles, o directamente negativos y/o nefastos. Y ahí se corre el peor peligro, que es el de perder la confianza en uno mismo y en lo que se está haciendo, surgiendo dudas del tipo “donde me he metido”, “esto no es para mi”, “no voy a ser capaz”, “hice un mal planteamiento”, “me he equivocado”, “esto va a ser una ruina, …”

Gracias a Todos.

Dentro de poco Elisabet Parera Campins (en la foto) pasará a ser colaboradora de nuestro blog. Tiene 24 años, es periodista y redactora de la publicación semanal de l'Alt Maresme i La Selva CafèambLlet, y a pesar de su juventud tiene una pluma privilegiada. 

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