Marcel Proust

Dejar los Días en Manos del Azar.

Piensas en tu mañana antes que se acabe el hoy. Cierras los ojos, y lo siguiente que sucede es que está amaneciendo de nuevo. Y te levantas. Desayunas. Piensas en el día que tienes por delante, y afrontas las primeras pinceladas de claridad con más o menos ganas. Te duchas, te arreglas, y sales a la calle con más o menos prisa... depende del día.

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