Hace unos días tuve la llamada al despacho de un señor que decía haber recibido una demanda en la que le reclamaban unos cuatro mil euros. Creo recordar que eso fue sobre las 5 de la tarde. Se mostraba nervioso. Atropellado. Se amontonaba. Continuamente decía cosas sin esperar a escuchar lo que yo podía decirle. “… ¿Usted lleva civil no? … porque claro, me reclaman cuatro mil euros, pero ahí el coche ya no valía eso. Esto no puede ser. Yo le llevaré todos los papeles que tengo.
Publicado por Oscar Cano Fuentes el Dom, 03/04/2011 - 12:29.