frase

SanMartin.

Y llega el tío tarde y prepotente como si todo lo controlase,
preguntándole a la otra si sabía de lo que hacía, impertinente,
insolente, maleducado. Sin escuchar a nadie y retando con cada
frase que lanzaba al aire. Y sale a por una botella de agua,
y luego a mirar como estaba el coche, además de que estaba mal
aparcado, cual su cortijo fuese aquel.

Después: lamentaciones, arrepentimientos y sentirse mal, pero la
moto ya se puso, una vez más, a 300 Km./h. Y no la pudo controlar.

Ya lo Dijo un Sabio...

Amor. Cuatro letras llenas de conceptos. Dos vocales y dos consonantes que mantienen el equilibrio de un significado que tiene tantas acepciones como personas en el mundo. Hay estudiosos que se llenan los labios hablando de amor sin saber que un día de práctica no equivale a años de teoría. Todo el mundo se permite hablar del idioma universal que nos une con tan solo una mirada, y nos separa con tan solo apartarla.

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