felicidad

Valores y Consumismo.

No soy capaz de quitarme esa imagen de la cabeza: centenares de personas haciendo cola delante de un edificio, soportando el frío y sin saber si lograrán llegar esta vez a la primera posición de la fila antes que acabe la jornada. Cada vez son más, de edades más distintas, con intereses y aspiraciones variadas... Pero con algo en común.

Eterna Navidad

Han llegado las navidades. Las hojas de los árboles han caído, el frío ha llegado, las luces llenan las calles de colores y las sonrisas ocupan lo que antes llenaba el silencio.
 

Hacia Lo Salvaje.

Y en cuanto bajas un poco la guardia. Cuando, incluso inconscientemente, ello pasa, azota traicionera la nostalgia sin solución de continuidad. Sin que se pueda hacer nada. Sin que de ningún modo se pueda evitar. Esos inevitables momentos bajos de nuestro presente. Ese presente que aunque sea por momentos no gusta o deja de resultar atractivo, devuelve a falsos momentos o estados de felicidad a los que no querríamos volver pero añoramos.

Recordando El 2010.

El 2010 tiene los días contados. Se va otro año más que guardaremos en el bolsillo de la experiencia. Otro año que, más o menos bueno, nos disponemos a abandonar deseando que el que está por llegar le supere en todo a lo bueno y no se le parezca en nada a lo malo.

Mentes Sucias.

Elle vive en California. Tiene tres hijos, un marido infiel, y unos vecinos quisquillosos. Elle es educada, responsable, trabajadora, buena madre y mejor esposa. Tiene sueños por realizar, promesas por cumplir, y una sonrisa que denota felicidad. Huye de las provocaciones, e intenta pasar desapercibida por la vida. Elle podría ser cualquiera de nosotros, pero no va a ser posible, dado que ahora no es más que un espejismo: está muerta.

Desaprender.

El desaprender cosas no tiene porque ser visto como algo negativo o pesimista sino como algo muy saludable, altamente recomendable e incluso en algunos casos esencial para que las personas consigamos evolucionar y madurar.

Dejar los Días en Manos del Azar.

Piensas en tu mañana antes que se acabe el hoy. Cierras los ojos, y lo siguiente que sucede es que está amaneciendo de nuevo. Y te levantas. Desayunas. Piensas en el día que tienes por delante, y afrontas las primeras pinceladas de claridad con más o menos ganas. Te duchas, te arreglas, y sales a la calle con más o menos prisa... depende del día.

La Princesa del Cuento Equivocado.

Se hacen llamar princesas, aunque no sea cuestión de sexo. Sus portavoces son dos falsos nombres camuflados tras un sutil disfraz: Ana y Mia. Su filosofía está basada en el término inglés thinspiration, que no significa otra cosa que “inspiración de delgadez”.

Pitopausia.(por Lucía Etxebarría).

El otro día charlaba con Mariola Orellana, manager a la que que muchos conocerán, amén de por su trayectoria profesional, por el hecho de que está casada con el cantante de Ketama, Antonio Carmona. Mariola es menopaúsica y no le da vergüenza admitirlo. No cree que sea un tema que haya que ocultar ni evitar mentar como quien evita mencionar a la bicha para que no le caiga encima la mala suerte.

Distribuir contenido