desgracia

Aquí y Ahora.

Hace cuatro veranos pasé unas de las mejores vacaciones de mi vida. Es más, después de aquellos días increíbles, los años han empezado a contarse de agosto en agosto.

Rehacerse.

Cuando te equivocas, y no puedes justificarlo ante el perjudicado a pesar de tener tus razones, no deja de ser un fracaso en toda regla. Es ese momento en el que no puedes decir nada y sólo puedes aguantar el chaparrón, tanto profesional como incluso personal que te puede caer. Te derrumbas. Después de decir, como mucho, "pero hombre..." o "tampoco es eso...", llega el abatimiento porque ves que nada puedes decir, y aunque pudieses no tienes fuerzas. Te entregas y punto.

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