deporte

Rehacerse.

Cuando te equivocas, y no puedes justificarlo ante el perjudicado a pesar de tener tus razones, no deja de ser un fracaso en toda regla. Es ese momento en el que no puedes decir nada y sólo puedes aguantar el chaparrón, tanto profesional como incluso personal que te puede caer. Te derrumbas. Después de decir, como mucho, "pero hombre..." o "tampoco es eso...", llega el abatimiento porque ves que nada puedes decir, y aunque pudieses no tienes fuerzas. Te entregas y punto.

Es lo que Hay.

En un lugar donde muchas mañanas tomo el café con leche, hay un señor muy particular. Debe estar sobre los sesenta años, es culé y muy carismático en ese establecimiento. Tine mucha gracia en sus siempre ingeniosos comentarios, sean futbolísticos, políticos o sociales, y aunque se le pueda ver el plumero suele ser bastante "assenyat", que se diría en catalán, en sus manifestaciones, esto es, que no se deja llevar por fanatismos, odios, fobias o fibias. Que no tiene enemigos vaya.

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