custodia compartida

Custodia Compartida y Pensión Alimenticia.

Todavía está muy extendida la idea de que custodia compartida es sinónimo de inexistencia de pago de pensión alimenticia a favor de los hijos.

Pero la custodia compartida no supone que los menores vayan a pasar el mismo tiempo con ambos progenitores, y esa diferencia de tiempo puede compensarse mediante la fijación de un importe en concepto de pensión de alimentos a cargo de un progenitor y a favor del otro, teniendo en cuenta la capacidad económica de cada uno.

Custodia Compartida e Interés Superior De Los Menores.

El establecimiento de la custodia compartida no debe enfocarse en clave de premio o castigo en función de si uno de los progenitores es muy bueno, se ha portado muy bien o todo lo contrario. No debe servir ni como premio ni como castigo para el padre o la madre.

Custodia Compartida y Mala Relación Entre Los Padres.

Las desavenencias entre los progenitores o la negativa relación personal que pueda existir entre ellos no puede ser obstáculo para el establecimiento de la custodia compartida.

Salud De Los Padres y Guarda De Los Menores.

La existencia de cualquier patología, por muy llamativa que ésta pueda resultar, no incapacitará a un progenitor para ejercer la guarda de los menores por su mera existencia. Lo decisivo será si ese problema tiene la entidad suficiente como para afectar a la capacidad del progenitor en el ejercicio de una guarda con todas las garantías de procurar el bienestar de los niños. 

Custodia Compartida y Vivienda Adecuada.

Será motivo para denegar la custodia compartida el hecho de que uno de los progenitores, pese a tener medios económicos para ello, no disponga de una vivienda propia y se aloje en una habitación donde los hijos no puedan pernoctar y ni siquiera se den las condiciones óptimas para una relación paterno - filial sin pernocta, tras la pertinente exploración realizada a los menores por el SATAF.

Custodia Compartida y Horarios De Trabajo.

Los horarios laborales son un elemento muy importante y que debe tenerse en cuenta a la hora de fijar el régimen de guarda. Pero en absoluto pueden ser la causa de que no se establezca una custodia compartida, salvo casos muy excepcionales.

Guarda y Custodia y Máxima Estabilidad Del Menor.

Muy a pesar de lo que se pueda decir, la custodia compartida no es un sistema que tenga preferencia en la legislación catalana. Sí que se puede decir que es un sistema por el que dicha normativa muestra preferencia.

Lo que se tiene muy en cuenta a la hora de establecer el régimen de guarda y custodia del menor es su estabilidad en función de la dinámica y funcionamiento que haya llevado, sea justo en el momento anterior a la ruptura o con posterioridad a la misma pero con anterioridad al inicio del procedimiento judicial.

Desinterés Por El Menor y Exclusión De La Guarda Compartida.

El desinterés por el menor mostrado por parte de uno de los progenitores, es una causa clara de exclusión de la custodia compartida.

Guarda y Custodia y Criterio De La Continuidad.

El sistema de vida, organización familiar y la dinámica familiar llevada a cabo entre la ruptura de la pareja y el inicio del procedimiento judicial deberá tenerse en consideración por la autoridad judicial a la hora de establecer el régimen de guarda y custodia.

Custodia Compartida y Atención Al Menor Previa A La Ruptura.

Es cierto que el mayor tiempo dedicado a la atención de los hijos por uno de los progenitores es un criterio a tener en cuenta a la hora de determinar la guarda, pero en ningún caso puede considerarse un elemento decisivo, y deberá valorarse junto al resto de circunstancias.

Distribuir contenido