cigarrillo

La Mirada de la Víctima.

Se llama Diego, tiene 25 años, y muchos querían verle muerto. Ahora está hospitalizado y corre el riesgo de sufrir secuelas para el resto de su vida. Hasta hace una semana era un completo desconocido que se había mudado de Madrid a Tenerife con su pareja sentimental y la hija de ésta.

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