Barcelona

Goleada por Ventaja.

Los imaginaba como unos hooligans que se dedican a beber cuando oscurece. Pero reconozco que me equivoqué. Hace una semana iba en el avión rumbo a Londres con la idea de conocer como sería la ciudad más grande de Europa, y he vuelto enamorada de la magia que se respira en sus calles, en sus bares, y en sus inmensos jardines llenos de vida. En el fondo son afortunados. Y lo saben.

Distribuir contenido