abusos sexuales

Algo Está Cambiando. Declaraciones en Nombre de Dios. (II).

Hace algún tiempo leí una frase en el libro Un mundo sin Fin, la segunda parte de Los pilares de la Tierra, que me hizo sonreír sarcásticamente. Decía así: Ella tenía la certeza de que Dios era demasiado sabio para crear un mandamiento que condenara a las mujeres por darse placer mutuamente sin hacer daño a nadie. Es difícil hablar de la situación de la Iglesia, pero se trata de una frase que me hizo pensar.

La Mirada de la Víctima.

Se llama Diego, tiene 25 años, y muchos querían verle muerto. Ahora está hospitalizado y corre el riesgo de sufrir secuelas para el resto de su vida. Hasta hace una semana era un completo desconocido que se había mudado de Madrid a Tenerife con su pareja sentimental y la hija de ésta.

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